Un señor entra a una sastrería mirando para todos lados con aires de interesante y se para en medio del salón a la espera de ser atendido. El vendedor se le acerca y lo saluda muy gentilmente para luego preguntarle en que podía asesorarlo.
-Necesito un traje y un par de zapatos; nada espectacular ni caro, pero que tenga estilo- le respondió muy directo el cliente.
El vendedor lo llevó al sector de trajes y le mostró algunos ejemplares a lo que el cliente acotó.
-Lo que quiero es algo que sea distintivo al lugar donde trabajo. Sucede que me ascendieron de categoría y en el sito donde trabajaré se debe estar en traje y elegante, no sé si me entiende.
El vendedor le mostró algunas prendas más hasta que el señor le gustó uno en particular. Luego, fue conducido al sector de zapatos y en poco tiempo eligió unos muy buenos pero bastante caros.
El vendedor invitó al cliente a probarse toda la indumentaria en uno de los vestidores. Luego de unos minutos, el señor corrió las cortinas y pidió que le trajera uno o dos trajes más con algunas corbatas porque no lo convencía el que se estaba probando.
El vendedor fue raudo a cumplir la exigencia y así, el cliente comenzó a probarse cada traje. Mientras, cortina de por medio, le conversaba al vendedor.
-Vea usted. Todo esto no me causa ninguna gracia, si fuera por mí iría a trabajar en jeans, pero vio como es la gente en las empresas. Se andan fijando en todo. Los tipos se miran entre ellos a ver si el traje que lleva puesto es mejor… Como las minas andan ahora. Y las minas… si te vestís mal, te critican, si te vestís bien, te quieren levantar. Vio como es esto, uno lleva un traje puesto y puede ser un narcotraficante que no te piden ni la cédula. Todos creen que sos abogado, doctor, funcionario. La policía te saluda. Si vas vestido como esos negritos con la gorra al revés, seguro lo levantan aunque estén yendo a la escuela. Que le va a hacer… Si no te pones a tono, te pasan por arriba, te creen un gil de goma.
Abre la cortina y le pregunta al vendedor como lo veía con este traje, a lo que el empleado le dio su visto bueno, sin embargo, al cliente no lo convencía así que decidió quitárselo y probarse el otro traje. Volvió a hablar.
-¿Ves?… vos sos un simple vendedor de una tienda y sin embargo como estás trajeado, salís a la calle y nadie sospecharía que podes ser un ladrón de bancos… ¿Me seguís? Y seguro que las mujeres te miran, porque son así ellas… Mi mujer me ve con esto puesto y enseguida se pone re histérica, se cree que le meto los cuernos… Ella sabe que son todas putas, por eso se preocupa. Peor se va a poner cuando sepa que tuve que comprarme de esas mierdas de celular. Siempre los detesté, pero ahora tengo que tener uno para estar comunicado con la gerencia, combinar los almuerzos de trabajo, los viajes, etc. Para colmo me salió como $ 800, esos que vienen con camarita para filmar y todo los chirimbolos… ¿Para qué mierda los quiero?… si lo único que lo quiero es para hablar, pero en fin, te encajan todo eso de prepo ¿viste?
Volvió a correr la cortina y ahora se lo veía más convencido.
-Este creo que me siente bien, y hace buen juego con los zapatos.
-Muy bien señor- le dijo el empleado- pero tenga en cuenta que sale casi el doble del anterior que se probó.
-¿Y qué le vas a hacer?… La verdad que donde uno trabaja, si no estás a la altura de las circunstancias, te voltean. Enseguida te quieren serruchar el piso. Así funciona el mundo, querido- comentaba mientras se miraba al espejo, arreglándose la corbata y girando una y otra vez para observar como le sentaba el corte- Además, como te decía antes, si no te vestís bien, te toman como que sos el portero y no un jefe. La imagen inspira respeto. Y no te voy a mentir, que alguna guachita va a caer seguro, así sea para sacarte guita, porque es así la gente. Nadie da puntada sin hilo, si una minita de esta que te hablo te quieren llevar a la cama, seguro que buscan algo a cambio- continuaba mirándose cada vez con más orgullo. Lo mismo lo tipos; cuando te palmean la espalda, te felicitan y quieren acercarse a vos, uyyy… ¡cuidate el culo. Como le digo a mis hijos “No hagan nada gratis, porque a ustedes no les van a regalar nada, se lo van a tener que ganar ellos a costa de lo que sea, y si quieren regalarte algo, descofiá que debe ser por algo”. ¿Te das cuenta como funciona la cosa?… Este mundo está podrido, todos quieren llegar primero y hacen lo que sea, hasta el ridículo. Y no te queda otra que todos los días revolcarte en la mierda… ¿Qué pensas? ¿No estás de acuerdo?- le preguntó al vendedor a lo que él le respondió.
-La verdad, no le podría responder. Nunca me paré frente al espejo donde está usted parado