La cultura celta ha sido de las pocas que no han podido destruirse muy a pesar de las invasiones y conquistas que sufriera en el pasado. Ni siquiera se truncó sus ritos paganos. Aún con la cristianización de San Patricio, que con harta habilidad no apartó las creencias autóctonas. Debió ser por tener muchos condimentos sobre el alma; tema fundamental en la cultura de los celtas.
Es muy difícil construir cronológica y establecer fehacientemente las costumbres sociales porque no ha sido un pueblo homogéneo sino mas bien se proliferó desde Irlanda, Gales, Escocia y el sur de Inglaterra hasta llegar a Galia (actualmente el centro sur de Francia), Norte de España y hasta las orillas del río Po en Italia hasta que fueron desplazados por los griegos. La dificultad radica en que los celtas se conformaban en tribus y cada una de ella tenía sus propias reglas y creencias particulares. Sin embargo, tenían cosas en común que se lograron develar más por la palabra que por los escritos.
Los celtas no eran de cultura escrita sino que sus enseñanzas e historias pasaban de boca en boca por generaciones hasta nuestros días. Es por ello que los irlandeses son de los pueblos conversadores, en eso se parece mucho al latino.
Los encargados de llevar esas historias en el tiempo fueron los druidas y druidesas, personas consideradas sabias y hasta de poderes mágicos en ocasiones Altamente dotados en la memoria y consejeros de los jefes tribales. También los bardos, que eran los comúnmente trovadores que cantaban historias en las fiestas o recitaban poemas a los pobladores en las calles.
Es así que se los conocen a los celtas como acérrimos creyentes del alma. Los guerreros se los reconocía por su bravura en las batallas, temidos por sus enemigos a sabiendas que no le temían a la muerte. El guerrero celta sabía que si moría en el campo de batalla volvería a la vida como mejor guerrero pues su alma se lo permitía, por su valentía y su manera de aprender. Los romanos lo supieron amargamente con perdidas enormes, y hasta conocieron la bravura de la mujer celta que no quedaba de ninguna manera relegada respecto al hombre.
Tal ha sido el respeto ganado por la mujer que hasta la deidad más conocida en el mundo celta es la diosa Danna, la ama de los bosques. En muchos de los bosques, solo era permitido el ingreso a las mujeres y los hombres solo se limitarían a permanecer en los límites de esos bosques en busca de la bendición de Danna.
En realidad, lo que más me atrae y me fascina es el tema del alma, pues mucho de eso que ellos practicaron sirven hoy en día y con estas líneas he querido hacer una pequeña introducción de la cultura ancestral de los celtas para que cuando les cuente algo más del alma, sepan porque digo lo que digo y siento lo que siento. Es un mundo raro el que vivimos hoy día y es bueno entonces poder compartir algunas experiencias para prepararnos para los cambios que vendrán. Como suele describir el dicho “la mortaja no tiene bolsillo” pero el alma de un ser humano es el que perdura eternamente.
Y a veces nos preguntamos por que existe gente mala, por que hay gente hambrienta , enferma, por que hay guerras, por que sufre un niño, por que de las injusticias entre los humanos, por que el afán desmedido de lo material y el poder… pero también con preguntamos por que dos personas se pueden amar tanto que con solo las miradas se comunican y uno siente del otro cada cosa aún sin estar juntos en un lugar determinado, y nos preguntamos como una madre puede sentir por su hijo lo que siente.
Todos tenemos una verdad y todos tenemos algo para contradecirlas.
De a poco iré comentándoles tanto lo que me han contado los celtas actúales como mis puntos de vista. Puede que sea mi verdad, pero no es la única ni la mejor, sino es una invitación a la reflexión en estos tiempos en que pareciera que no tenemos tiempo ni para nuestra alma.
una cultura facinante,de joven me a llamado la atencion su musica lo que me llevo a saber de esta cultura en la que me siento muy identificado.
quisiera saber mucho mas de ella.